Cuando se daña el cabello, su estructura molecular, formada por péptidos, se ve comprometida. La mayoría de los péptidos son demasiado grandes para volver a inyectarse en la fibra, por lo que el daño es casi irreversible. Nuestros investigadores encontraron la solución descomponiendo los péptidos. Inyectando sus componentes por separado en la fibra es posible reconstruir la estructura molecular del cabello.